Por dónde empezar

by Bernardo on 17/05/2008

Hoy ha amanecido despejado en San Francisco: cielo azul, aire fresco y agradecido. Me he tenido que conformar con disfrutarlo desde el salón de mi casa casi todo el día; me duele la garganta al tragar y tengo unos pocos de mocos. Es un rollo estar malo, sobre todo con días tan buenos y en los que a uno le proponen tantos planes.

De camino a la tienda del barrio donde me he comprado fruta y algo para comer, me he encontrado con esta estampa: un padre con sus dos hijos vendiendo limonada y pastelitos a 50 céntimos la unidad.

Hace unos años escuché a un americano afincado en España argumentar por qué en nuestro país hay tan pocos emprendedores: es que vuestros padres no os enseñan a vender limonada y cookies cuando sois pequeños, me dijo el americano. Y va a ser verdad. Cuando el sábado por la mañana un padre decide sacar las sillas de su despacho y poner a sus hijos a “vender” galletitas con limonada está haciendo algo más que ayudar a sus niños a ganarse unos cuartos.

En España esto sería inimaginable y hasta visto de mal gusto según dónde y quién lo hiciera. Estados Unidos tiene muchas cosas malas, pero admiro el espíritu emprendedor de su gente y lo mucho que el sistema motiva y ayuda al que quiere hacer cosas nuevas.

De vuelta en casa, me he hecho unas tostadas de huevos escalfados con merluza que me han salido la mar de buenas :)

Hay 10 comentarios en este artículo:

  1. 17/05/2008laullon says:

    “Hoy ha amanecido despejado en San Francisco: cielo azul, aire fresco y agradecido”… y luego vino la NIEBLA…

    Hala, a mejorarse…

  2. 17/05/2008Gaviota says:

    MMHH!!!
    Que rico desayuno!!
    El ayudar a que tus hijos sean independientes desde chicos les motiva a salir adelante en cualquier problema que se les presente más adelante!
    Es un magnifico detalle el que nos regalas!
    Gracias!
    Mañana se acaban las festividades en Aguas.!
    Espero que el próximo año te des una vueltecilla por aki!

  3. 18/05/2008Pedro J says:

    En eso tienes mucha razón, desde que ví en un capítulo de The Apprentice cómo Donald Trump puso a sus pupilos a vender limonada en la calle ( o desde que ví “Este chico es un demonio”; es una escena mítica en la que mandan al chico a por más limonada, y él no rellena la jarra de limonada precisamente, jajaja), no me dejo de hacer la pregunta de ¿porqué no hemos tenido esa infancia?, ¿Porqué no hemos vendido limonada, o chocolatinas puerta por puerta… o incluso porqué no hemos pasado el cortacésped a nuestros vecinos?. En fin, nos tendremos que conformar con vender mecheros, polvorones, lotería de navidad… para que el viaje de fin de carrera nos salga más barato.

  4. 18/05/2008Poiesis. says:

    Espero que te recuperes muy pronto, eres encantador…

  5. 18/05/2008pablogo says:

    Bueno, yo he visto muchas veces en España, en Granada en particular, a niños con su “puestecito” (de lo que sea) en la calle. El problema es que la gente, en Granada en particular, no tiene, en general, la “decencia” de atender a esos encantadores “emprendedores” y “pasa” sin dedicarles un minuto y unos céntimos…
    Oye, ¿puedo “tomar” la foto de tu post (perdón por el “atraco” -en publico-) para ilustrar uno, en mi blog, relacionado con este tema? Prometo citarte…
    Gracias y cuídate.
    Pablo G.

  6. 18/05/2008Bernzo says:

    Sin problema Pablo, será un honor :)

  7. 18/05/2008Fonseca says:

    El espíritu emprendedeor es lo que nos diferencia de los animales. Y lo que más llena.

    Me ha encantado tu reflexión, es de lo más encomiable!

    Fonseca

  8. 19/05/2008pablogo says:

    Muchas gracias Bernardo: En cuanto lo tenga, te hago un comment… :-)
    Pablo G.

  9. 20/05/2008dani55555 says:

    Totalmente de acuerdo, el otro día había unas niñas vendiendo globos en mi calle, y nadie de mi familia quiso parar el coche, yo les quería dar 50 céntimos.
    No se fomenta nada el espíritu emprendedor, si el espíritu funcionarial :(

  10. 11/06/2008hemeha says:

    Extraordinaria foto.
    Pero al ver la escena no se me vino a la mente: oh! un padre enseñando a sus hijos un curso de Emprendimiento I. Pensé: un padre desempleado que no tiene quien cuide a sus hijos y se gana la vida de esa manera. Curso: Supervivencia Básica…
    Seguro mi subjetividad se debe a que soy peruano…

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