Más difícil todavía…

by Bernardo on 1/10/2006

Pensaba que mi episodio en el aeropuerto de Stansted en Londres de hace algunas semanas, sería mi más difícil aventura aeroportuaria por mucho tiempo. Pero no ha pasado ni siquiera un mes sin que haya sido superada :)

Boda en Málaga. Un viernes apurado entre emails que tenían que ser escritos sin falta, reuniones canceladas, mudanza de oficina y un vuelo que coger con Gon Sedeño a las 11:25 am. A las 10 y cuarto me espera un taxi en la puerta de casa, que tras 15 minutos de espera se inquieta y llama a su central de reservas para que comprueben que aún necesito de sus servicios; me retraso pues habiendo hecho la facturación de nuestros vuelos online, no consigo imprimir mi tarjeta de embarque, solo tengo la de Gon… me doy por vencido y bajo corriendo a coger mi taxi sabiendo que voy justo de tiempo.

Llamo a Gonzalo por teléfono para que intente conseguir mi tarjeta de embarque. Primera hazaña: se hace pasar por mí, no le piden documentación ninguna y consigue que le den MI tarjeta de embarque.

Llego apurado y nos encontramos con Curro y Antonio, que se van a la boda de la hermana de Curro a Milán. No podemos hablar, vamos muy justos de tiempo, y basta un beso fugaz barnizado de esa alegría de los encuentros fortuitos en los aeropuertos.

Cuando cruzamos el control de equipajes, nos dicen que nuestro vuelo está 15 minutos retrasado. Bien. Justo en nuestro camino está la tienda de Carolina Herrara en la que podremos solucionar el problema de camisas que descubrimos tenemos: Gonzalo tiene una camisa rosa, sin planchar, con gemelos rojos y corbata roja; claramente un horror. Me ofrezco, sin que me cueste lo más mínimo obviamente, a comprarme yo una camisa azul, y cambiarle mi corbata azul por su conjunto comunista. Al tiempo que naturalmente lleva elegir una camisa y probársela, hay que sumarle que le pedimos al dependiente que nos planchara “rápidamente” las camisas.

Corriendo por los pasillos mauseolíticos de la Terminal 4 nos acercábamos a la puerta de embarque M42, cuando dos azafatas nos dicen, “vosotros debéis ser los dos pasajeros del vuelo a Málaga que se han quedado en tierra…” Supimos en ese momento que habíamos perdido nuestro vuelo.

Nos acercamos al mostrador de Iberia donde amablemente, hay que decirlo, nos cambiaron nuestros billetes para otro vuelo a Málaga que salía a las 12 y que… estaba a punto de embarcar! Desde la otra Terminal!!!

Corriendo de nuevo volvemos a la Terminal 4 Norte. La carrera incluyó entrar en el tren que une Norte y Sur en la Terminal cuando las puertas se cerraban. Pasamos de nuevo por el control de policía. De camino a nuestra nueva puerta de embarque, nos encontramos de nuevo a Curro y Antonio, que no dieron crédito a nuestra nueva fugaz aparición…

Nos admiten en el nuevo vuelo y con un pie en el finger y otro en el avión, me doy cuenta que me he dejado mi mochila en el control de policía. El sobrecargo me dice que no me preocupe que me lo mandarán a objetos perdidos Málaga… supe que si no corría en ese momento a recuperar mi mochila no la volvería a ver. Sin aliento, y todo lo rápido que pude llegué al control de policía donde un diligente guardia civil me devolvió mi mochila después de hacerme varias lentas preguntas de seguridad que demostrasen que la mochila era mía.

Cuando volví a mi puerta de embarque, la puerta del finger estaba cerrada. Por móvil conseguí que Gonzalo convenciese a algún operario del finger para que subiese a abrirme. Lo hicieron pero yo estaba en el finger de al lado. Sin carteles y en la T4 todos parecen iguales!!

No volvieron y el avión cerró puertas. Conseguí colarme en el finger y desde el fuelle le hacía señales al piloto, al que veía a través de la ventanilla del avión, para que me dejase subir. No lo conseguí y allí al final del finger, vi a mi avión marcharse, con Gonzalo y mi equipaje dentro.

Cuando intenté cambiar el billete me dijeron que era imposible, que según sus sistemas yo había volado en el vuelo anterior: claro había embarcado!! Después de algunas explicaciones me dieron un nuevo billete. Volé por fin a las 2.30 pm.

Yo y los aviones :)

Hay 7 comentarios en este artículo:

  1. 1/10/2006Anonymous says:

    increible… por cierto, yo llevaba en la boda de mi hermana una camisa rosa con una corbata roja preciosa… nada comunista por otra parte! jajajaja. Curro

  2. 6/10/2006Julen says:

    jajaja! Increible, parecen dos historias inventadas!

  3. 12/10/2006Manuel says:

    Yo te creo, te juro que te creo, porque a mi, me pasan estas cosas.

  4. 19/10/2006Ander Hilario Gómez says:

    Qé grande! Fijate que me han podido pasar cosas en los aeropuertos pero esta anécdota supera con creces mis pequeños incidentes con retrasos, llegadas tardías y overbookings que haya podido sufrir…

    Saludetes! ;-)

  5. 19/10/2006helge says:

    vaya historia.. (y buena explicacion a algunos terroristas como embarcar equipaje a un avion sin volar con el ;-)

  6. 19/10/2006Anonymous says:

    Supongo que no facturase maleta, porque de ser así el avión no hubiera despetado sin tí, y con tus maletas.

  7. 21/08/2013gon says:

    todo es cierto lo viví en primera persona

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