La Yaya hizo 90 años

by Bernardo on 15/11/2009

Hace un mes hice un viaje fugaz desde Estados Unidos para estar tan solo un par de días en España. 20 horas de avión de ida y otras 20 de vuelta son una paliza que cada vez dan más pereza. Pero era necesario: mi abuela hacía 90 años.

El 12 de octubre de 1919 nacía en el cortijo de Tabera de arriba en Salamanca la que al día siguiente sería María del Pilar Teresa Carreño Sancho, la cuarta hija del ganadero que explotaba la finca. Allí aprendió a leer, a escribir y a coser.
Pudimos ir todos, no faltó nadie. Mi abuela, la Yaya como la llamamos, decía que llevaba semanas rezando para que nadie perdiese un avión o cayese malo :) nos juntamos 44, mi abuela y los 43 que de ella han descendido y creado familia. Hicimos una misa en la capilla del cortijo donde “el maestro les daba escuela”, después vimos la finca con el ganado bravo, morucho y caballos, y acabamos cenando y jugando un partido family contra family en el patio del cortijo. Yo descubrí ese día que en 1935 se rodó allí una peli, Rosario, la cortijera :) Hoy es una casa rural y tiene acceso público.
Lo mejor del día fue descubrir que la casa donde mi abuela nació y vivió seguía en pié, abandonada en lo que hoy es la parte trasera del cortijo, pero en píe. Ella no había estado desde que dejaron la finca en el 37. Antes de entrar me agarró del brazo y me dijo “me acuerdo de cómo está distribuida la casa: según entras por el porche al recibidor, el cuarto de los padres está a la izquierda, los salones y habitaciones de huéspedes a la derecha y nuestras habitaciones y la cocina al fondo; en el pasillo abríamos la ventana del fondo y nos sentábamos a aprender a coser”. La cocina tenía aún el fogón de granito inmenso de las cocinas antiguas y una enorme despensa. Habían hecho alguna reforma hacía ya algún tiempo pero el grueso de la casa seguía intacto.
Mi abuela tenía especial interés en ir al caño. Un manantial de agua que vertía a una charca pequeña. Hoy seco por los abusos de pozos y cultivos, pero que hace 90 años surtía de agua potable al cortijo. Mi abuela se ilusionaba recordando cómo jugaban por la charca y ella era la que siempre se metía en más problemas, más que los chicos, dice. Ya sé yo de dónde he sacado la travesura congénita con la que vivo :) Me contó que una prima suya, un verano que pasaron con ellos de vacaciones, se cayó un día a la charca, y una vez rescatada, empapada de agua verdosa fue recibida en la casa por su madre al grito de “Santo Tomás bendito gracias por cuidar de mi hija”. Mi abuela igual de empapada que su prima y sin nadie que le hiciese caso respondió “Nada de Santo Tomás bendito, que la que la he sacado de la charca he sido yo!!”
Fue un día especial. Si no fuera por ella, sería muy difícil que los 44 que de ella somos nos juntásemos y compartiésemos lo que en común tenemos. Fue especial ver cómo de la aventura de una sola persona pueden emanar tantas otras. Fue especial cerrar los ojos e imaginar esos campos y caminos con la vida en la que mi abuela creció. Pensar lo mucho que ha cambiado todo en los últimos 90 años.
Mi abuela está como una rosa, se acuerda de todo, se puso ciega a chorizo ibérico que es su predilección y a mí me llenó de orgullo conocer la casa y la tierra en la que nació. Un baño de autenticidad de la que vale en este mundo efímero y superficial que se empeña en que nos olvidemos de estas cosas.

Hay 7 comentarios en este artículo:

  1. 15/11/2009Na8 says:

    :-) Gracias!

  2. 16/11/2009JM says:

    Veo que, como buen salmantino, mantienes vivo el vínculo con tu pasado, con tu historia, con tus ancestros. Algo que te honra.
    Será que esta ciudad rezuma pasado por todos sus rincones

  3. 17/11/2009Tomas R. says:

    Charra de pura cepa, como tú.

  4. 20/11/2009Anonymous says:

    Com-pra-te la casa. No lo dudes. Haz lo que sea y cómprala.

  5. 24/11/2009Pep Gómez says:

    Ya me contaste ya, qué fuerte, 90 años, y el haber conseguido el registro… Me alegro mucho, Bernie! ;)

  6. 30/11/2009María says:

    Es cierto el día nos hace muchas veces perder la percepción de lo realmente significativo. La mayoría de las cosas que nos ocupan tanto tiempo y esfuerzo son livianas, pero…condición humana, jajaja. Felicidades me has hecho recordar las pascuas que pasaba junto a mis abuelos en la sierra de Huelva, ahora están vivos, pero ya no son ellos.

    Aún esperamos tus propuestas de dos meses…

  7. 25/01/2010Maria José says:

    No pierdas nunca el sentido familiar que tienes, es lo mas grande que una persona posee. BS MJ

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