Hold that plane!!!

by Bernardo on 18/08/2006

3.30 de la madrugada. Mi móvil me despierta con una melodía más seductora que de alarma. Tengo que coger un avión a las 6.35 h desde Londres a Oporto y aunque sea temprano en la mañana los aeropuertos de Londres son siempre laboriosos.

Hago el checkout del Hotel Sherlock Holmes donde me he quedado tres noches. Mi taxi me espera fuera, con puntualidad propia del lugar, y en 50 minutos llego al aeropuerto de Stansted, que más parece una estación de autobuses con sus largas colas de pasajeros contentos por lo poco que han pagado por sus billetes de compañías Low Cost. Muy distinto al aire sofisticado y aero-elegante de Heathrow. En Inglaterra existen las clases hasta para los aeropuertos.

Los terroristas islámicos continúan ganando la batalla todos los días en todos los aeropuertos del mundo. Cada vez que tengo que pasar en un control de seguridad, después de esperar mis buenos 15 minutos, quitarme los zapatos, vaciar mis bolsillos, observar como un agente de seguridad desconsideradamente vacía mi mochila sin que sienta la obligación de volverla a dejar como se la di, tardar 5 minutos en ponerme el cinturón y comprobar que llevo el móvil, las llaves y la pluma… en fin, cada vez que paso por todo esto, pienso en la efectividad de su estrategia.

Cansado con apenas 4 horas de sueño y después de los trámites aeroportuarios espero en una cafetería situada justo al lado de mi puerta de embarque. Oigo el primer aviso de embarque. Confío en que el tamaño de la cola me permite seguir sentado en el cómodo sillón de la cafetería. Las noticias de la BBC de la televisión que tengo al lado, las llamadas de embarque de otros vuelos, y las escapadas fugaces a pensamientos que más parecen sueños que razonamientos lógicos, se entremezclan y entretienen mi espera.

Me sobresalto. No hay cola. Corro, aunque apenas sean 10 metros… mi vuelo se ha ido. Medio dormido me quejo de que no me han llamado, de que no he oído la confirmación del embarque. Me indigno sin saber muy bien si no sería la súplica más útil. El hombre que me atiende, de unos 50 años, más cómodo en el seguimiento de la reglas que en la empatía por la incomodidad de un pasajero, me explica que el vuelo se ha cerrado y que mi avión está en la pista de despegue.

Le hablo de mi maleta, que facturé y se encuentra en el avión. Me dice que me la traerán inmediatamente. Pero pronto descubre que no se habían percatado de mi maleta y estaba apunto de despegar un avión con la maleta de un pasajero que no estaba a bordo del avión. En el manual de la seguridad aérea me imagino que una situación como ésta es de las más preocupantes.

El avión en pista de despegue, tiene que dar la vuelta y dejar mi maleta. No puede volar con mi equipaje sin que yo esté en el avión. El operario se empeña en seguir las reglas frente al sentido común, y prefiere buscar mi maleta dentro del avión que dejarme subir. El capitán del avión sin embargo, no sé si por empatía y generosidad o por mayores dotes de sentido común, decide que conviene que me dejen subir a perder media hora buscando mi maleta en la bodega de carga del avión. Hora y media más tarde sobre el horario previsto, con el avión en pista de despegue, embarco con la mirada desconcertada de algunos y recriminatoria de muchos.

Una vez más, soy incapaz de coger un vuelo con normalidad :)

Hay 2 comentarios en este artículo:

  1. 6/10/2006Julen says:

    Buff! Vaya librada, ¿no? Pues sí que fuiste afortunado, porque seguro que eres uno de los pocos casos en los que se juntó la amabilidad/sensatez del piloto con la incidencia de la maleta…

    Saludos!

  2. 22/10/2006Anonymous says:

    se puede saber CUANTOS aviones has perdido en el ultimo año??????

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