El sol naciente

by Bernardo on 29/03/2008

Estoy en el avión, en Bangkok, vuelvo a Madrid. Se acaban unos días que han sido únicos y muy especiales. Siento esa sensación de felicidad acariciada que se tiene cuando se acaban unas vacaciones especiales: lo disfrutas mientras dura sabiendo que el tiempo y la vuelta a la rutina diluirán esa sensación recordando su condición efímera. Cierro los ojos y sonrío ante cada uno de los momentos de esta semana; he tenido la enorme suerte de vivir Japón de la mano de un japonés que se ha encargado de que no me faltara de nada.

He comido en un entrañable restaurante de Sushi de un pueblo de pescadores de la costa de Kobe; aún salivo al recordar probablemente el mejor Toro que se que puede tomar. Aquí pude comprobar que el tópico de la perfección japonesa no es un mito. El restaurante tenía sitio para 13 comensales. Había dos sitios libres para una reserva a la 1 de tarde. De repente entran lo que parecían un abuelo con su nieto. Dan las buenas tardes al Chef y se intercambian unas necesarias reverencias. Miro el reloj y es “exactamente” la Una, digo exactamente porque el reloj que colgaba en la pared ajustaba perfectamente sus 3 agujas a la Una, exactamente. Increíble.

He viajado en el recién estrenado tren más rápido del mundo, con la salida y la llegada perfectamente alineadas con el horario previsto.

He ido de compras por uno de los barrios más pintorescos y coloridos de Tokio con cientos de adolescentes exhibiendo sus colores y melenas, al más puro estilo del buen cómic japonés.

He compartido el devenir vertiginoso pero ordenado de las masas urbanitas de Tokio. Este es un video del cruce de la plaza de Shibuya en el que curiosamente los peatones cruzan en todas las direcciones al mismo tiempo en el minuto exacto que dura el semáforo en rojo para los vehículos.

He disfrutado la maravillosa explosión de los cerezos en flor. Pasé toda una mañana en el parque de Shinjuku haciendo fotos como queriendo capturar para siempre aquel momento mágico. Bajo uno de esos árboles encontré un pareja japonesa de ancianos comiendo silenciosamente. Radiaban juventud y felicidad; igual eran más mis ganas que la realidad. Me acerqué y robé un par de flores recién abiertas del cerezo que tenían encima desando con todas mis fuerzas que yo pueda hacer eso algún día. Las guardé aplastadas en mi diario.

Me han acariciado también el corazón, que siempre está uno más dispuesto a estas cosas en vacaciones y lejos de casa.

Con ambos vuelos en rojo reclamando el embarque inmediato, Yoshi a Boston y yo a Madrid, nos hemos tomado el último pescaito crudo bañado con un buen caldo de la tierra nipona, nos hemos abrazado y despedido hasta la próxima, que espero sea pronto.

Hay 11 comentarios en este artículo:

  1. 30/03/2008Luis says:

    Dios mío, te leo desde hace poco y ya me estás dando envidia… con lo malo que es ‘de ser envidioso’

  2. 30/03/2008Bernzo says:

    Gracias Luis… la envidia sana motiva :)

  3. 30/03/2008Poiesis. says:

    Impresionante el video, una cultura admirable. Gracias por brindarnos esos inmensos instantes, para nada fugaces.

  4. 30/03/2008mariaenlisboa says:

    pues que sigas mucho tiempo motivado y motivándonos!

  5. 30/03/2008WoLo says:

    Jeje, la verdad que impresionan estas cantidades de gente al moverse. Me recuerda a aquel otro vídeo que pusiste de las motos, coches y autobuses de ¿india?, para explicar la capacidad de maniobra de las pymes ante las grandes empresas.

    Pero es curioso, así vamos todos por internet.
    Y lo bueno es que no nos tenemos que parar ante semáforos en rojo ni nos importan las distancias :)

    Por cierto enhorabuena con tuenti, no para de crecer.
    ¿Qué tal funciona en el extranjero?

    Saludos!
    Luis Antonio

  6. 31/03/2008D.zafra says:

    wow, a tenido que ser increible !!

  7. 3/04/2008Mario Parada says:

    Japón es uno de mis viajes pendientes y tarde o temprano acabaré allí. Lo malo es que ahora te leo y me da una envidia… pero sana! :) 1 abrazo y no pares de escribir.

    http://www.postvida.blogspot.com

  8. 6/04/2008Daniel Rodrigo says:

    Qué envidiaaa!! Y de la sana no, de la mala! ;)

    Este verano tocará EEUU por el tema del dólar, pero en 2009… a Japón!

    Un saludo,

  9. 6/04/2008brigate says:

    Me encanta el video, como son los Japos!
    Bernardo, ¿has visto que Mika actúa en el FIB? A ver si te animas.

  10. 6/04/2008Gaviota says:

    Hola!
    después de un tiempo apartada de la red por cuestiones ajenas a mi, regreso con ánimo de leer nuevamente tus experiencias y esperando que escribas más.
    Me han gustado las tres últimas!
    Hiciste que añorara mis grandes deseos de viajar por el mundo entero, sin embargo con tus viajes has hecho que el visitar algunos países se haya vuelto realidad para mi, sólo me hará falta pisarlos.jeje!
    Enhorabuena!
    Estamos a doce días de empezar las festividades Aguascalentenses y España será nuestro huésped!!
    Ojalá pudieras estar por acá aunque fuese por un par de días!
    Saludos!
    Gavi =)

  11. 6/04/2008Jaime Lanchares says:

    Los japoneses tienen una palabra que siempre me ha gustado mucho “Kokoro”, y está relacionada con el corazón del guerrreo, el espíritu sin miedo y la libertad de avanzar. No he podido ir a Japón aún, pero deseo con fuerza poder visitarlo y ver el país que es capaz de decir tanto con una única palabra.

    Watashi wa Jaime desu.

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